Toda partición tiene \(L=0\) y \(U=1\), así que el supremo de las inferiores (\(0\)) y el ínfimo de las superiores (\(1\)) no coinciden. Ser \(0\) salvo en un conjunto numerable no basta.
Una función acotada \(f\) en \([a,b]\) es integrable si el supremo \(L(f)\) de sus sumas inferiores y el ínfimo \(U(f)\) de sus sumas superiores, sobre las particiones \(P\), coinciden; ese valor común es su integral.